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Con
este título empiezo un artículo que quizás
sea una "moralina" pero es la única forma de hacer
entrar en razón a un montón de radioaficionados que
un día salieron y nunca más volvieron.
Este
artículo está dedicado a Fleming, quizás es
el único que lo comprenda de verdad.
"...Una
noche de verano, más de 30 grados centígrados. Un
personaje en la oscuridad se despierta empapado de sudor y agobiado
de calor.
-No
se puede dormir -se dice- con este calor insoportable, encenderé
éste cacharro a ver si así.-
Aparentemente,
esa supuesta maquinaria con muchos botones que no se sabe para que
son, es puesta en marcha por la mano sudorosa de aquella sobra.
Una luz cegadora de un display con dos números y un
panel con un montón de signos extraños aparece cuando
el trasto es encendido.
Nada
en absoluto se encuentra en ese lugar, salvo un montón de
interferencias indescifrables. Aquella mano mueve la única
rueda que sabe para que sirve, los canales se van cambiando hasta
que aparece la cifra treinta y cinco.
Gente
de todas partes hablando, conversando, incluso sobre-hablandose
entre sí sin saber que otra persona habla en el mismo momento.
Parecen divertirse, se rien y cuentan cualquier cosa.
La
máquina mágica sirve para comunicarse con otros seres
con cuatro extremidades y tronco, que suelen tener sesos en la cabeza
que puebla sus hombros. Gente distinta, que no les importa de donde
seas, quien seas, o como eres. Gente a la que le gusta compartir
ideas o argumentos. Que les gusta parlamentar y discutir amistosamente.
-Cómo
demonios se hablaba por esta cosa... eem!, vaya un aparato conectado
por un cable a la máquina mágica... tiene una especie
de saliente, haber que pasa si lo aprieto.-
Un
chasquido y toda la emisora queda en silencio, un silencio que se
disuelve cuando deja de apretar ese saliente. De pronto una de las
personas que se encuentra en ese canal habla de un pisotón
que ha perturbado el canal, de una copia perdida y de que vuelva
a repetir todo el comentario, pillandose el cambio, Un idioma difícil
de entender pero fácil de aprender. ¿Qué demonios
querría decir aquel hombre con esas palabras comprensibles
separadas una de otra, pero inposibles de entender de esa forma?.
Día
a día empieza a comprender de que va ese trasto sin uso aparente.
Es una emisora, y sirve para hablar con gente. Ahora sólo
le faltaba saber como hablar con ellos, para que servían
todos esos botones y cómo utilizarlos. Y sobre todo que era
aquello de QR...no se qué y QS... no se cuantos, y por qué
todos decían R o 10-4. Un montón de dudas que se desvelarían
poco a poco.
[.....]
Meses
más tarde, aquel aparato mágico se había convertido
en un potente emisor de señales analógicas, aunque
no hubiera cambiado para nada el formato del mismo. Aquella sombra
en la penumbra iluminado por un cacharro lleno de lucecitas se había
convertido en un radioaficionado iluminado por un smiter
y un display de canales o frecuencias. El idioma indescifrable
era de fácil aprendizaje. Y sobre todo en cualquier frecuencia
se podía hablar con todos esos conocimientos nuevos como
si nada hubiese ocurrido en realidad.
Una
emisora en la que todo el mundo conocía a esa estación,
y aunque hubiese algunos indeseables, se comunicaban con él
hasta horas tan avanzadas que era pronto para irse a dormir. Días
y noches hablando, meses y trimestres.
El
verano acabó, y la emisora con él, la gente, las personas
se iban, emigraban, nunca más volvieron a salir. Quizás
en el verano siguiente, volverían. Quizás con el buen
tiempo...
Las
personas que él conocía en vertical, le abandonaron
la mayoría, las gentes que poblaban su emisora desaparecieron,
nadie "antiguo" volvió. Pero la emisora se repobló,
nuevas señales empezaron a venir, nuevas generaciones pasaron
y otras se fueron....
Amigos
o sólo conocidos, muchos lo diferencian muy bien, pero algunos
quizás no lo sepan o lo confunden. Amigos que has tomado
cariño o que te han caído tan bien que crees que nunca
más podréis estar separados, que crees poder serlo
de él o ella para siempre, en realidad sólo son conocidos
al que un día nombraste por amigos para siempre. Pero la
realidad siempre hace daño, y al final sólo puedes
recordar los momentos más memorables."
Quizás
esto sólo sean un montón de palabras juntas que no
logren conseguir nada. Pero a lo mejor alguno se dá cuenta
de lo que significan, y sólo quizás vuelvan a un lugar
dónde seran recordados no sólo por sus indicativos,
ni por su señal, sino por lo que son.
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