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No
hace mucho, mis padres desempolvaron viejas fotos para buscar material
con el que ayudar a mi hermana a hacer un estudio sobre un antepasado
nuestro. Entre todas las fotografías, se encontraron con
las de sus hijos. Me gustó ver algunas fotos y decidí
escanearlas, y mis padres me dieron unas cuantas. He aquí
el muestrario.
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Nadie
podía imaginar que este angelito podía degenerar a
lo que es ahora. 8-) Ya desde pequeño se le veía muy
tranquilo al chavalín.
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Ya
un poco más crecidito... se movía con más frecuencia,
prueba de ello es esta foto tomada en un columpio. Aunque nunca
se atrevía a subir muy arriba, y prefería los verdaderos
columpios en los que tenías que ser empujado para balancearte
de un lado a otro (antíguamente tenían silla, después
pusieron neumáticos).
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La
carita de felicidad también era innata en él. Le gusta
estar contento y rebosar alegría. De pequeño era un
saco de cosquillas.
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Y
aquí está empezando a darle al vicio del tabaco..
8-)) Mentíiira.. pero parece que el fotografo tenía
la manía de sacarle con un cenicero cerca (desventajas de
tener padres fumadores).
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Siempre
que recibía una de esas preguntas de "¿Qué
quieres ser de mayor?" El solía contestar:
-Cocinero y Obrero-. Por aquella
época, estaba todo el día jugando con sus cocinas
de plástico y juegos de construcciones, tenía una
gran cantidad de Exin Castillos, "Mino Bambino" y pequeños
bloques de madera. Un día paseando por el Parque del Oeste,
con sus padres y su hermano David. Se encontraron con un montón
de ladrillos formando una caseta. A Ignacio se le pusieron los ojos
como platos y muy contento, por fín podía construir
cosas con materiales de verdad. Por suerte no había ningún
guardia por allí, y pudo jugar un rato con esos enormes ladrillos.
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