Revistas en papel
Anterior
MenĂº
Logotipo

Amiga.InFo Nº 0 - Noviembre/Diciembre 1994 - Juego del mes

NOTA: Pulsando sobre las fotos con borde azul ampliarás la imagen.

Cuando un juego te permite multitud de posibilidades diferentes de jugar, es adictivo y aprovecha las capacidades del Amiga, se convierte en algo más... se convierte en Frontier. Joan López nos comenta este mes la segunda parte del juego que convoca reuniones y ligas de miles de aficionados a él...


FRONTIER - ELITE II

Programador/es: David Braben.
Editor/es: Gametek & Konami.
Requiere 1 Mb de memoria.
Instalable en disco duro
Compatible ROM 1.X / 2.X / 3.X

El comandante Aaron Marcus comprobó el inventario de carga: doce toneladas de grano, cinco de robots, tres de licor y nueve toneladas de fuel de hidrógeno. Todo correcto. La lista de embarque volvió a ser revisada: un único pasajero, Andrew Miller. Destino: el Sistema Solar. La carga no suponía ningún rico botín para cualquier pirata espacial, pero Miller complicaba lo que en principio debería ser un viaje tranquilo. Miller era buscado por el Imperio, acusado de espionaje, y la Armada Imperial no se iba a cruzar de brazos dejándolo escapar. Sin embargo, el comandante Marcus aceptó llevarlo. Miller le ofreció una suma de créditos que Marcus no podía rechazar, necesitaba ese dinero con desesperación. Los últimos saltos a los sistemas fronterizos habían dejado a Marcus con poca salud y menos c´reditos. El comandante realizó los últimos ajustes necesarios y se acomodó en su cabina. Abrió un canal de comunicación y pidió permiso para despegar. La nave se elevó rápidamente y encaró el espacio abierto, lista para saltar al hiperespacio. Sabía que en pocos minutos podría encontrar la muerte y, sin embargo, pulsó el botón de salto con firmeza y resolución. Si iba a morir, era preferible hacerlo llevándose con él a tantos enemigos como le resultara posible ...


El juego viene acompañado de tres magníficos manuales (eso sí, en inglés), y dos discos. La presentación, empaquetado y documentación son dignos de elogiar, e incluso viene acompañado de un mapa espacial de tamaño gigante, con todas las zonas que podemos visitar. Hay horas y horas de juego, y cada partida puede ser totalmente diferente...

Bien, después de esta breve introducción, pasemos a comentar el juego que ocupa el número uno de nuestro ranking este mes. Frontier es un juego difícilmente clasificable, en él se mezclan el simulador de vuelo y combate con el simulador de "vida", todo ello aderezado con una pizca de estrategia. En Frontier eres el comandante de una pequeña (en principio) nave estelar. Tu objetivo enriquecerte, adquirir naves mejores y alcanzar el grado de élite tanto en combate cómo en comercio. Para ello puedes convertirte en un mercader, un contrabandista, un pirata, un asesino, un mercenario, un soldado... Las posibilidades son prácticamente infinitas, así como el espacio dónde desarrollar tus acciones: sistemas de la federación, imperiales, corporativos, independientes... El límite es tu nave. Al principio tus posibilidades son muy limitadas: un pequeño caza de combate y cien créditos es todo lo que posees en este universo, dónde la vida no es nada fácil y la muerte acecha en el lugar más inesperado. En cada espacio-puerto puedes comprar y vender todo tipo de mercancías: alimentos, metales, productos industriales, incluso existe un mercado negro donde puedes encontrar todo tipo de productos ilegales. Dependiendo del sistema en que te encuentres pueden ser drogas, esclavos, armas, etc. Cada sistema tiene una lista de productos que importa y exporta, así como la lista de productos ilegales. Si decides escoger el camino de la delincuencia deberás enfrentarte a la policía local, Sin embargo, en Frontier, como en la vida real, no siempre los buenos visten de uniforme.

Para comerciar o combatir dispones de una amplia variedad de naves, cada una con unas características diferentes que la hacen más adecuadas para luchar o vender productos en el rincón más remoto de la galaxia. Sin embargo, esto no acaba aquí. Una vez has adquirido una nave puedes equiparla con todo tipo de accesorios: láseres de diferente tipo, motores con mayor alcance y potencia, escudos, cabinas de pasajeros, misiles inteligentes... Ésto hace que uno pueda configurar la nave a su gusto y necesidades. No es lo mismo transportar diez toneladas de fruta que tres de armas pesadas. Si la carga es valiosa o ilegal sufrirás mayores ataques por parte de piratas estelares. Si tu misión es asesinar a un ejecutivo corporativo, es aconsejable que tu nave vaya equipada con misiles navales, láseres potentes, escudos y un buen motor. La variedad de acciones y la libertad que posee el jugador para hacer lo que le plazca es lo mejor de Frontier. No estás obligado a cumplir las acciones que te impone el programa, es el programa el que se adapta a ti. Debido a ello, Frontier es el programa de mayor adicción aparecido hasta ahora, no puedes dejarlo y siempre intentarás cumplir aquella misión que parecía imposible, o tratarás de conseguir esa nave de tus sueños con la que serías el rey de los mercaderes.

Técnicamente, Frontier es una auténtica maravilla. Las rutinas vectoriales tridimensionales permiten la creación de objetos curvados, con luz y sombras y un nivel de detalle altísimo, siendo éste ajustable por el jugador según sean sus preferencias. Los sistemas planetarios están creados de forma increíblemente real, no en vano David Braben es un apasionado de la astronomía: estrellas rojas, enanas blancas, asteroides, planetas estériles, gigantes gaseosos, etc. Cada sistema es un universo en sí: El número de planetas, satélites, ciudades orbitales, períodos de rotación, astro-puertos, ciudades, distancias entre planetas, todo es diferente en cada sistema planetario. El único punto flaco del aspecto gráfico es la suavidad de movimiento. Mientras que en un A1200 el movimiento es suave, en ordenadores inferiores el movimiento es brusco y difícil de controlar debido a la inercia (otro aspecto más de realidad). Esto afecta principalmente (y únicamente a mi juicio) a las secuencias de combate. Es realmente doloroso ver cómo tu nave es reducida a polvo estelar una y otra vez debido a la poca suavidad con que se mueve. Mas ésto no quiere decir que sea imposible y necesites de un A1200 o superior para poder disfrutar de Frontier.

Como en la mayoría de simuladores, el sonido es la parte que menos destaca, pero en Frontier, además de los sonidos propios de la nave, existe una serie de melodías de música clásica que acompaña tus acciones: el "Danubio Azul" a la hora de atracar, la "Cabalgata de las Valkirias" en el momento del combate o al saltar al hiperespacio, etc. Además, el jugador puede apagar totalmente sonido y música si lo desea, o hacer que suene cierta música según la situación, o eliminar ese sonido del motor tan molesto u otros sonidos. Esta flexibilidad suple la falta de calidad que hace que la música sea sólo adecuada y no espectacular.

La dificultad es otro punto fuerte de Frontier, aunque nadie te manda meterte allí donde tus posibilidades de supervivencia son prácticamente nulas. El juego en sí no es difícil de controlar y uno se acostumbra en seguida. Esto no quiere decir que una misión de asesinato sea un paseo o un objetivo imposible. Cada acción tiene un grado de dificultad asociado que el jugador no debe ignorar, así que no tratéis de emular a Han Solo en los inicios de la partida. Con inteligencia y paciencia podréis progresar más rápidamente que yendo a lo loco. Avisados quedáis los jugadores de gatillo fácil, cuesta muy poco crearse poderosos enemigos.

Como había comentado antes, la adicción y la jugabilidad son el plato fuerte de Frontier. Si caéis en sus garras os resultará imposible escapar. Cada vez desearéis ser más poderosos, y ello conlleva horas y horas de largas partidas. Sin embargo, te verás recompensado cuando tus amigos contemplen atónitos y con envidia la última nave que acabas de adquirir o tu colección de medallas por un servicio fiel a la Federación.

En resumen, éste es un juego que no debe faltar en la colección de todo buen jugador que se precie de serlo. Si hace siete años alucinaste con Elite (recordemos que ésta es la segunda parte), Frontier no te defraudará. Si es la primera vez que lo ves, caerás igualmente ante su poder. Con Frontier la diversión está asegurada durante los próximos meses de tu vida. Recuerda que un juego sólo será bueno si es capaz de entretenerte durante mucho, mucho tiempo. ¡Y Frontier es capaz de esto y mucho más! ¡Compruébalo tu mismo!. Para los que estéis deseosos de darle al joystick, pídelo a tu distribuidor más cercano.


Envía esta página web a un amigo:
Esta opción está desactivada temporalmente, rogamos disculpen las molestias

Volver a la página anterior

Al menú principal