| L.E.D. STORM |
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Capcom, una empresa no muy conocida en el software para Commodore, nos sorprende con un juego de lo más entretenido, sobre todo en el Amiga. También existe versión para el Commodore-64, aunque todavía no disponemos de ella en nuestra redacción.
L.E.D., que significa "Lazer Enhanced Destruction", dice mucho sobre el programa. Destrucción por una autopista espacial en la que te verás continuamente obligado a defender la existencia del superautomóvil en el que viajas, hasta completar los nueve recorridos.
El movimiento del automóvil no se hace demasiado dificultoso, y cuando se está lo bastante acostumbrado, incluso se regatea a los enemigos. En el primer recorrido, llamado "CAPITAL", tu mayor enemigo será el tiempo ya que la energía se agota a una velocidad y si no eres capaz de reponerla con la suficiente rapidez serás inmediatamente eliminado.
Para recuperar energía durante el recorrido, tendrás que coger todas las "Latas Jerry" que encuentres. Podrás hacerlo simplemente pasando sobre ellas en el momento oportuno. Cada lata obtenida iluminará una letra de la palabra "ENERGY" que aparece en la parte inferior derecha de la pantalla. Cuando las seis letras estén iluminadas obtendrás mucho combustible. Además de ésta información, en la parte superior derecha también está reflejada la distancia recorrida así como la energía que queda y los puntos obtenidos hasta el momento.
En la parte final del primer recorrido, se tiene que disponer de bastante energía para llegar a terminarlo, ya que no existe posibilidad de reponerla. En este último tramo, encontrarás unos indestructibles enemigos, los camiones TNT, con sólo tocarlos serás destruido. No existe un número máximo de automóviles que se puedan destruir, pero al hacerlo, el tiempo que se pierde en conseguir la entrega de otro vehículo, por parte de la nave nodriza, hará que la energía se agote y por tanto quedar eliminado.
El segundo recorrido es más original, ya que no se realiza sobre una autopista delimitada a los lados. Es un desierto que se recorre bastante deprisa a excepción de la parte final que se realiza entre montañas, donde hay que estar muy atento de las señales para no chocarse. En cuanto a la energía, no es tan complicado como en la primera parte ya que a menudo, aparecen, unos globos con energía muy fáciles de conseguir saltando sobre ellos. Pero al tener tanta necesidad de energía, la persecución de estos globos puede ser muy peligrosa ya que te pueden dirigir hacia una montaña contra la que el coche se estrella.
El resto de los recorridos resulta bastante parecidos entre sí, a excepción de los obstáculos y de la anchura de la pista. Como es normal cada vez es más difícil y si el vehículo es destruido o se queda sin energía, se vuelve al principio y no al inicio del último recorrido que hayan realizado.
La carrera se ve desde arriba y ocupa prácticamente toda la pantalla. De esta forma el juego gana mucho en espectacularidad. Por otro lado la música acompaña continuamente y está muy conseguida. Los movimientos tanto del coche que se dirige, como de los demás objetos, es muy rápido y bien realizado. En definitiva, este juego es una carrera... diferente. |