THE SEVEN CITIES OF GOLD
Esta es una nueva versión para un antiguo juego, uno de los primeros que aparecieron para el C-64. Las "Siete Ciudades de Oro" es la aventura de los conquistadores españoles en el descubrimiento de América, donde el jugador hace las veces de Cristóbal Colón. Esta nueva versión para Amiga responde a lo que se suele llamar una "conversión", aunque por desgracia no aprovecha al máximo, ni mucho menos, la capacidad de este ordenador.
Seven Cities fue uno de los primeros juegos de estrategia publicados por Electronic Arts, que desde entonces ha lanzado al mercado otros títulos de los mismos autores (el divertidísimo M.U.L.E, por ejemplo) siempre con una calida superior a la de muchos de los demás juegos de su época. En este sentido, los muchachos de Electronic Arts siempre han sido un poco "adelantadillos" a su tiempo.
El juego consiste básicamente en embarcarse hacia las nuevas tierras, llevando barcos, tripulantes, víveres y tesoros, para intentar volver (sano y salvo, más que nada) con más oro, indígenas, etc. Generalmente, una partida de Seven Cities puede durar horas, dependiendo de los objetivos que le propongas. Lo mas normal es ir grabando la aventura en disco para no tener que recomenzar desde cero cada vez que quieras jugar. Se puede volver al puerto de salida en cualquier momento, para repostar o informar de los descubrimientos.
En la pantalla aparece una visión general del mapa del nuevo mundo y los barcos surcando el océano. Al legar a tierra firme, la imagen se amplia y la acción se desplaza a los grupos de exploración que se dirigen hacia el interior del continente. La gracia del juego consiste en saber seleccionar en los momentos apropiados la cantidad de gente y recursos que se van a utilizar en las diferentes misiones... ¡Y eso sólo se aprende con la experiencia!
Comentar todas las características y posibilidades del juego sería prácticamente imposible, pues es muy extenso. Son especialmente divertidas las negociaciones (y las peleas) con los indigenas, la fundación de colonias, el descubrimiento de ríos y paisajes naturales... Los que conozcan la versión de C-64 y se hayan entretenido en jugar unas cuantas veces saben que es difícil "desengancharse" de un juego como éste. Existen 2.800 pantallas que representan el "mundo" a descubrir. Por si fuera poco, también existe la posibilidad de crear nuevos mundos "a medida" o de forma aleatoria.
La versión de Amiga no añade nada nuevo a la de C-64. los gráficos son prácticamente iguales, así como la mecánica del juego, y también se utiliza el joystick durante la partida. Los efectos sonoros tampoco han cambiado demasiado. Lo cierto es que se podría haber aprovechado un poco más la potencia del Amiga, pero en cualquier caso, este juego es otro clásico para la colección. |