EDITORIAL
Después de asistir a la feria de Amiga en Colonia y volver a la redacción, uno siente la sensación de que, lo que ocurre en casa es atípico, extraño. En Alemania se respira un optimismo del que te dejas contagiar fácilmente. Los fabricantes de todo tipo de periféricos y software, siguen desarrollando productos para toda la gama Amiga. Es verdad que se están concentrando en el A1200 y el A4000, además de los fabricantes de juegos que ya sólo piensan en la consola con sus CD's, pero el sentimiento general es que "esto sigue adelante". Y eso es lo importante. Este mundillo sigue su camino. Las fábricas asiáticas de Commodore no dan más de sí, están produciendo a tope, y se venden máquinas sin parar. Por otra parte, Commodore Alemania está avanzando fuertemente en el mercado del Este, aunque a los niveles del Este, por supuesto. La expansión es evidente y los distribuidores siguen realizando un esfuerzo aún mayor, para atender a todos los usuarios. En nuestro país, se están encontrando nuevos canales, nuevas formas. Gracias a la inquietud de varios distribuidores, están llegando máquinas nuevas, incluida la consola. Todos estamos en el mismo barco y esto sigue adelante.
En este número hemos entrado en contacto con la famosa consola Amiga CD32, que si bien ya es famosa para muchos lectores, para nosotros acaba de aterrizar de la mano de uno de sus distribuidores. Y nos ha convencido. Es un aparato para jugar, pero para jugar a tope. Estamos seguros de que tendrá buena acogida en nuestro país. |