Las últimas versiones del Mac OS X han sido gratuitas. Con los equipos nuevos te viene el sistema pre-instalado. Pero si tienes la mala suerte de tener un equipo antiguo (es decir, anterior a las nuevas versiones del sistema), tienes que bajarte el nuevo de la “dichosa tienda de aplicaciones” que ahora tenemos que tener todos sí o sí. Esto sería maravilloso si no fuera porque a veces se atranca, tanto la tienda como la instalación.
Muchos artículos recomiendan hacer una instalación limpia de los sistemas operativos, y esto tiene su explicación sencilla. Una instalación nueva tiene menos probabilidades de que falle alguna aplicación antigua. Ya que actualizar un sistema sobrescribe componentes generales que usan varias aplicaciones, con lo cual provocan problemas posteriores de compatibilidad. Una instalación nueva, permite al sistema asentarse mejor. Continuar leyendo…
