EDITORIAL
Lamentablemente
nos hemos visto obligados a reflejar, después de cuatro largos
años sin variaciones, nuestros incrementos de costos en el precio
de portada. Somos conocedores de la situación actual en el mundo
Amiga, pero, si queremos mantener la única publicación
dedicada a ese ordenador y que subsiste sin el apoyo de Commodore y
gracias al esfuerzo constante de unos pocos empresarios, tenemos que
colaborar todos. Desde estas líneas queremos agradecer el apoyo
de esas empresas y de los miles de lectores que nos siguen.
Las ferias
muestran productos nuevos, en otras ocasiones sirven de punto de encuentro
y en general, son un termómetro de la situación del sector.
En este caso, Informat 93 y nuestro sector, el informático, están
muy flojos. Y antes de que nos demos cuenta, tenemos la otra gran feria
informática española, el SIMO madrileño. Esperamos
una reactivación del sector para esas fechas, o al menos más
fortuna para los organizadores.
Para el mundo
Amiga, lo más importante es que ya van llegando más equipos
y muchos usuarios nuevos se unirán a la familia Amiga. Por nuestra
parte, les saludamos en este número con un artículo sobre
operaciones avanzadas con el Workbench 3.0. Además, como somos
conscientes de la gran cantidad de usuarios de A500, que por unas u
otras razones no cambian de máquina, publicamos una guía
de ampliación de este modelo. Desde las ampliaciones de memoria
hasta las aceleradoras, pasando por los necesarios discos duros. Pretendemos
ayudar a conocer la gran cantidad de productos que se ofertan en nuestro
país, sin olvidar que hay otros, pero sin representación
o soporte nacional. Y para significar las posibilidades del A500, que
mejor muestra que el reportaje de un joven músico, que ha triunfado
gracias a su trabajo con ese ordenador Amiga.
SUMARIO
|