A todo el mundo parece darle miedo los vampiros, seres extraños de la noche, que se ocultan de los ojos ajenos, vagan en la oscuridad, tienen capa y muerden a las personas indefensas en los callejones oscuros (aunque últimamente están desatados apareciendo por doquier en series de televisión y haciendo la vida diaria normal de las personas, aunque nocturna).
Lo cierto es que hoy en día no hay vampiros chupa sangre, sino vampiros de energía vital.
La historia comienza con….
Erase una vez un chico “diferente” (el decía que “anormal”) que se pasaba mucho tiempo en casa. No le importaba ayudar a los demás, pensaba que estaba haciendo algo interesante:
“Ayudar a los demás es bueno —se decía— igual que yo quiero que me ayuden a mi, ¿por qué no ayudar yo a los demás en lo que conozco?”
Montones de personas se le acercaban pidiendo cosas:
- Dame, dame, dame.
- Quiero, quiero, quiero.
- Explica “tal cosa” sin ningún esfuerzo para mi y en dos minutos.
- ¿Cómo hago esto?, tu lo sabes todo, ayúdame…
Implorantes, a menudo saliendoles un arito en la cabeza, y poniendo su mejor cara angelical.
El creí que ayudando a los demás a sobrevivir no tendría que explicar todo el rato lo mismo:
“Da de comer a una persona, y vivirá un día,
enséñale a pescar y vivirá toda su vida.”
El creía que explicar una cosa a uno serviría para que esa persona después pudiera explicárselo a otro, y esa a otro, y esa más a otro mas… Y así al ayudarse todos en conjunto ganaríamos todos.
Lo cierto es que a menudo, a pesar de que le dieran las gracias, no querían aprender a pescar, sino aprender a hacer una cosa en concreto que jamas volverían a hacer, o que harían en casos puntuales. Encontrar la solución a un problema sin aprender porque se presentó. Solucionar una cuestión sin aprender todo el proceso que conlleva. Además esas personas volvería a él, a menudo, con el mismo problema o una pequeña variación.
Por mucho que se deshacía en explicaciones, no parecía hacerles comprender que todo proceso de explicación tiene un desgaste. Cada persona a la que ayudaba, suponía varias horas de búsqueda, de tiempo gastado, de esperanzas puestas en un problema por solucionar. De cosas que tenía que dejar de hacer para arreglar otras cosas que se podrían haber hecho buscando un poco por Internet. A menudo la recompensa era otro problema que solucionar, otra pequeña variación, el mismo problema pero con otro equipo y otro usuario. E incluso a veces después de una explicación larga, una indiferencia expresada con las palabras de:
“Hay que trabajar mucho, ya no me merece la pena…”
Por mucho que ponía sus experiencias al alcance de todos para que otros se beneficiaran, muchos le decían:
“Es muy largo de leer.”
“Lo he imprimido, pero es que tengo cosas mejores que hacer que experimentar, explícamelo sin que tenga que leérmelo y personalizado a mi problema.”
A veces los que volvían con el mismo problema, meses después, sin darse cuenta de que ya lo habían preguntado una vez, les decía:
“Esto ya te lo expliqué una vez… esta clase ya la hemos dado…”
Y a menudo recibía una respuesta mas contundente:
- “Que contestatario estás…”
- “Que borde eres…”
- “Anda… que a ti no te cuesta nada… explícamelo otra vez que se me ha olvidado… y no voy a volvérmelo a aprender… total es un momento, y tu no tienes nada que hacer… so vagoooo.”
Pasaban los días, los meses, los años… y no lograba hacer comprender a las personas que ayudándonos todos al tiempo podemos hacer mas por los demás, pero una sola persona ayudando a todos es inútil:
- 25/11/2006: Cambio de mentalidad
- 25/11/2006: Cambio de mentalidad (y 2)
- 18/09/2008: Analogías
- 24/10/2008: Aprender a jugar con el ordenador
No sería el primero que se daba cuenta de esto, muchas personas en todos los tiempos habrían sufrido la misma impresión del mundo en diferentes épocas de la historia humana. Y sino que se lo cuenten al que pronunció esta frase para recordar, que ya puse hace tiempo.
Tentado estaba de dejarlos a todos colgados, cerrar blogs, foros, conexiones directas, webs de sus proyectos. Pero sabía que esa tampoco era la solución. Esa sería una escapada rápida, y no era su estilo.
“¿Decirlo a los 4 vientos…?”, con el poco éxito que había tenido meses y años atrás, tampoco serviría… ¿cuál sería la solución?
Continuará…
Nota: Este texto dejará de estar en portada, quedará enterrado por otros muchos que tendré delante, de otros temas, seguramente de ordenadores, y nadie lo recordará en poco tiempo.
Noviembre 11th, 2008 a las 17:39
Hola. Me temo que no hay solución fácil al tema de la ayuda (en cadena). La teoría está bien explicada y es hasta fácil de entender, pero hay una variable a tener muy en cuenta; la persona. El individuo ocasional que se pasa por el foro (o por la vida), buscando resolver dudas y acaparar resultados (que no conocimiento) para sí mismos, y que no saben apreciar el tiempo y dedicación de una/s persona/s que no tienen obligación para con ellos, pero que sin embargo le/s prestan ayuda/orientación, con la mínima esperanza que sirva para algo más que para llenar de caracteres alfanuméricos páginas, foros, blogs, … etc.
Un saludo
P.D: No te quemes, siempre habrá gente así.
Noviembre 12th, 2008 a las 9:54
Te veo tremendamente quemado, y me da mucha pena por la parte que me toca.
Si se me permite un consejo, no contestes a nadie, vía email. Quien quiera preguntar que lo haga en el foro y la respuesta la encontrará allí, puramente por salud mental.
No veo una falta de descortesía decidir e incluso avisar “a partir de ahora no contesto emails”. Si no puedes controlar que vengamos en tropel con preguntas mil, creo que tu mentalidad debería cambiar y mandarnos a todos a freír espárragos. Si te mereces un descanso te lo tomas, que el mundo camina sin ti….y mira que está jodido.
Creo sinceramente que tendrías que poner una barrera, unos límites, marcados por tus apetencias y tus necesidades. Y a partir de ahí comunicarte con nosotros en la medida que tú creas conveniente y sana.
Noviembre 12th, 2008 a las 9:59
Hola, sí hay una solución,la solución es saber decir NO,sin miedo,hay mucha gente que no merece el esfuerzo de tanta dedicación y en algún momento estoy segura de que yo también he estado entre esas personas, asi que a decir no mas a menudo, por salud mental, por nosotros mismos para que nos esforcemos y por el bien personal de alguien a quien apreciamos.
Un beso.
Maria
Noviembre 13th, 2008 a las 8:54
Yo tuve un problema grave de memoria (las causas no vienen al caso), los familiares y allegados lo saben; con lo cual necesité ayuda en las cosas básicas, paciencia, trucos como hacer “lo que sea” repetitivamente también es algo favorable….en fin un coñazo.

Seguro que habrá más ocasiones de “intercanvio” aunque sea unidireccional
Me di cuenta que jugar “aventuras gráficas me ayudaba mucho en recuperar no solo la memoria sino el hábito de pensar y sobre todo el de razonar, así que me metí de cabeza en ellas.
Mi PC está herido de muerte, coño que mal suena lo cierto es que una semana de estas tendré que resetearlo, dejarlo en pañales como el día que llegó a casa. En previsión ya he hecho copias de todo lo que se me ocurrió y lo que me apuntaron, peeeeeeeeero hay ciertas cosas que perderé como llaves para desbloquear un par de programillas piratongo,s etc
Ante esta catástrofe que se avecina y conociendo mis GB de memoria personal que son más bien escasas , ayer me fui al “yo no soy tonto” y aquellos dos juegos piratongos me los compré con la excusa que se acerca la navidad y en el fondo sabiendo que así no tendré que pedir ayuda una y otra vez. Dime práctica, o previsora….lo que sea menos plasta o chupa tiempo y menos aún gorrona
Uno debiera obligatoriamente saber hasta dónde puede llegar con los amigos, yo creo que los cuido bien porque son escasos, es tan fantástico recibir como REGALAR y no tengo intención de perder una amistad por ahorrarme una mierda de euros
Noviembre 13th, 2008 a las 8:57
Se me olvidó enviar un beso gordo